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Cortes
Cortes vacunos de producción propia, con ganado Angus y Limousin. Mirá cada corte, cómo cocinarlo y dónde comprarlo en Gualeguaychú.
No encontramos cortes con esos filtros.
Aguja
El corte del cuello: económico, con grasa infiltrada que le da sabor, y que se pone tierno cuando lo cocinás lento.
Asado banderita
La banderita es la tira de asado cortada bien fina: se dora rápida, queda crocante en los bordes y se come con la mano, picando en la parrilla.
Asado de ternera
El asado de ternera es el costillar de un animal joven: más tierno, de sabor suave y con menos grasa que el de novillo, ideal para un asado delicado.
Asado ventanita
El asado ventanita es el clásico de la parrilla entrerriana: buena carne sobre el hueso, forma reconocible y esa mordida que pide fuego lento y paciencia.
Asado (tira de asado)
El corte central de la parrilla argentina: hueso, carne y grasa en la misma tira, que a fuego moderado se vuelve tierna y llena de sabor.
Beestek
El Beestek es el bife fino de todos los días: magro, rendidor y de cocción exprés a la plancha o sartén bien caliente, ideal cuando hay poco tiempo.
Bife ancho
El bife ancho es el ojo de bife presentado sin hueso: bien marmoleado, jugoso y sabroso, ideal para sellar fuerte a la parrilla o la plancha.
Bife angosto
El bife angosto es el bife de chorizo sin hueso: más magro que el ancho, con una tira de grasa al costado, textura firme y sabor marcado para parrilla o plancha.
Bife de chorizo
El corte más pedido de la parrilla argentina: firme, sabroso y con una tapa de grasa que, bien cocida, es puro sabor.
Bola de lomo
El corte magro más versátil de la carnicería: fibra corta, forma redondeada y cubos parejos que rinden lo mismo en la milanesa que en la cazuela.
Chuleta
Un bife con hueso del sector del lomo: el hueso trabaja a favor del sabor y la jugosidad, y le da esa presencia que se nota en la mesa.
Colita de cuadril
La punta triangular del cuadril: magra, tierna y de sabor suave, ideal entera al horno o a la parrilla.
Corazón de cuadril
El centro del cuadril: una pieza magra, pareja y versátil que, en su punto justo, sale sorprendentemente tierna.
Costillar
El corte de las juntadas grandes: el costillar entero, carne entre huesos y cocción larga a fuego suave, la pieza que arma un asado de verdad.
Cuadrada
Una pieza magra y rectangular de la pata que se fetea sin desperdicio: milanesas grandes y parejas, escalopes finos y matambritos de carne.
Entraña
El músculo del diafragma: fibra marcada, sabor intenso y una cocción rápida y furiosa que la deja jugosa por dentro y dorada por fuera.
Falda
El corte de olla por excelencia: fibra larga y sabor profundo que, con cocción lenta, se deshace en la boca o se deshilacha para mechar.
Flat iron
La marucha abierta y limpiada del nervio central: dos bifes planos, tiernos y con buen marmoleo, el corte moderno que se ganó su lugar en la parrilla.
Lomo
El corte más tierno de toda la res: fibra finísima, casi sin grasa, y una textura que se corta con el tenedor cuando está en el punto justo.
Marucha
El corte de la paleta que esconde el flat iron: sabroso, jugoso y con un nervio central que lo define.
Matambre
La lámina delgada que va entre el cuero y el costillar: fibrosa y de mucho sabor, se luce a la pizza, arrollada o tiernizada.
Nalga
La reina de las milanesas: una pieza magra y de fibra pareja que da láminas grandes, prolijas y sin desperdicio.
Ojo de bife
Uno de los cortes más nobles de la res: marmoleo parejo, terminación tierna y un sabor que no necesita mucho más que sal gruesa y buen fuego.
Osobuco
El corte de invierno por excelencia: rodajas de garrón con hueso y caracú que se deshacen tras horas de fuego lento.
Paleta
El corte del brazo delantero: magro, versátil y rendidor, sirve para milanesas, churrasco, estofado y cubos para guiso.
Peceto
El músculo más magro de la pata trasera: pieza cilíndrica, fibra fina y prolija, la base indiscutida del vitel toné y del roast beef.
Picaña
La tapa del cuadril con su capa de grasa entera: el corazón del churrasco brasileño, jugoso y con un sabor que se define en cómo enfrentás esa grasa al fuego.
Roast beef
Pieza del cuarto trasero pensada para el horno: se cocina lenta y sellada, y se sirve jugosa en fetas finas como fiambrera casera.
Tapa de asado
El manto sabroso que cubre el costillar: paciencia y fuego lento la convierten en uno de los cortes más jugosos y económicos de la res.
Tapa de nalga
El manto magro que cubre la nalga: más fino y tierno que la propia nalga, ideal para bifes finos y milanesas parejas.
Vacío
El infaltable de la parrilla larga: fibra media, mucho sabor y una telita que, bien dorada, queda crocante y adictiva.
Asado banderita
La banderita es la tira de asado cortada bien fina: se dora rápida, queda crocante en los bordes y se come con la mano, picando en la parrilla.
Asado de ternera
El asado de ternera es el costillar de un animal joven: más tierno, de sabor suave y con menos grasa que el de novillo, ideal para un asado delicado.
Asado ventanita
El asado ventanita es el clásico de la parrilla entrerriana: buena carne sobre el hueso, forma reconocible y esa mordida que pide fuego lento y paciencia.
Asado (tira de asado)
El corte central de la parrilla argentina: hueso, carne y grasa en la misma tira, que a fuego moderado se vuelve tierna y llena de sabor.
Beestek
El Beestek es el bife fino de todos los días: magro, rendidor y de cocción exprés a la plancha o sartén bien caliente, ideal cuando hay poco tiempo.
Bife ancho
El bife ancho es el ojo de bife presentado sin hueso: bien marmoleado, jugoso y sabroso, ideal para sellar fuerte a la parrilla o la plancha.
Bife angosto
El bife angosto es el bife de chorizo sin hueso: más magro que el ancho, con una tira de grasa al costado, textura firme y sabor marcado para parrilla o plancha.
Bife de chorizo
El corte más pedido de la parrilla argentina: firme, sabroso y con una tapa de grasa que, bien cocida, es puro sabor.
Bola de lomo
El corte magro más versátil de la carnicería: fibra corta, forma redondeada y cubos parejos que rinden lo mismo en la milanesa que en la cazuela.
Chuleta
Un bife con hueso del sector del lomo: el hueso trabaja a favor del sabor y la jugosidad, y le da esa presencia que se nota en la mesa.
Colita de cuadril
La punta triangular del cuadril: magra, tierna y de sabor suave, ideal entera al horno o a la parrilla.
Corazón de cuadril
El centro del cuadril: una pieza magra, pareja y versátil que, en su punto justo, sale sorprendentemente tierna.
Costillar
El corte de las juntadas grandes: el costillar entero, carne entre huesos y cocción larga a fuego suave, la pieza que arma un asado de verdad.
Cuadrada
Una pieza magra y rectangular de la pata que se fetea sin desperdicio: milanesas grandes y parejas, escalopes finos y matambritos de carne.
Entraña
El músculo del diafragma: fibra marcada, sabor intenso y una cocción rápida y furiosa que la deja jugosa por dentro y dorada por fuera.
Falda
El corte de olla por excelencia: fibra larga y sabor profundo que, con cocción lenta, se deshace en la boca o se deshilacha para mechar.
Flat iron
La marucha abierta y limpiada del nervio central: dos bifes planos, tiernos y con buen marmoleo, el corte moderno que se ganó su lugar en la parrilla.
Lomo
El corte más tierno de toda la res: fibra finísima, casi sin grasa, y una textura que se corta con el tenedor cuando está en el punto justo.
Marucha
El corte de la paleta que esconde el flat iron: sabroso, jugoso y con un nervio central que lo define.
Matambre
La lámina delgada que va entre el cuero y el costillar: fibrosa y de mucho sabor, se luce a la pizza, arrollada o tiernizada.
Nalga
La reina de las milanesas: una pieza magra y de fibra pareja que da láminas grandes, prolijas y sin desperdicio.
Ojo de bife
Uno de los cortes más nobles de la res: marmoleo parejo, terminación tierna y un sabor que no necesita mucho más que sal gruesa y buen fuego.
Osobuco
El corte de invierno por excelencia: rodajas de garrón con hueso y caracú que se deshacen tras horas de fuego lento.
Paleta
El corte del brazo delantero: magro, versátil y rendidor, sirve para milanesas, churrasco, estofado y cubos para guiso.
Peceto
El músculo más magro de la pata trasera: pieza cilíndrica, fibra fina y prolija, la base indiscutida del vitel toné y del roast beef.
Picaña
La tapa del cuadril con su capa de grasa entera: el corazón del churrasco brasileño, jugoso y con un sabor que se define en cómo enfrentás esa grasa al fuego.
Roast beef
Pieza del cuarto trasero pensada para el horno: se cocina lenta y sellada, y se sirve jugosa en fetas finas como fiambrera casera.
Tapa de asado
El manto sabroso que cubre el costillar: paciencia y fuego lento la convierten en uno de los cortes más jugosos y económicos de la res.
Tapa de nalga
El manto magro que cubre la nalga: más fino y tierno que la propia nalga, ideal para bifes finos y milanesas parejas.
Vacío
El infaltable de la parrilla larga: fibra media, mucho sabor y una telita que, bien dorada, queda crocante y adictiva.