Falda

El corte de olla por excelencia: fibra larga y sabor profundo que, con cocción lenta, se deshace en la boca o se deshilacha para mechar.

Terminación: grano · pastura

Falda de La Estancia Black

La falda sale de la zona abdominal baja de la res, la pared del vientre, por debajo de las costillas. Es un corte plano, alargado y de fibra larga y bien marcada, con tejido conectivo entreverado y capas de grasa que le dan carácter. Justamente porque es un músculo que trabaja mucho, la carne es más firme y de sabor intenso, uno de los más profundos del animal. No es un corte para dorar rápido en la plancha: su virtud aparece con el tiempo, cuando el calor lento derrite esa grasa y ablanda el colágeno hasta dejar la fibra suave y jugosa.

En La Estancia Black la trabajamos con ganado Angus y Limousin de producción propia, con selección pieza por pieza y maduración controlada. Según el lote la vas a encontrar con terminación a grano —con la grasa más untuosa, que da caldos más redondos— o a pastura —más magra y con un sabor más marcado a campo, que se luce en un puchero. En cualquiera de las dos, la falda pide olla y paciencia: es el corte que sostiene los guisos, los estofados y los pucheros de siempre, y también el que mejor se deshilacha para una carne mechada.

Es la carne de las cocciones largas y las mesas que esperan. Aporta cuerpo y sabor al caldo, y una vez tierna se corta en contra de la fibra o directamente se desmenuza con dos tenedores. Rinde bien, es versátil y transforma una olla en un plato con fondo de sabor: guiso de lentejas, estofado con papas, puchero completo o el relleno de una empanada jugosa.

Cómo cocinarlo

Guiso y estofado · fuego lento

Sellá los trozos de falda en la olla hasta dorarlos, sumá las verduras y cubrí con caldo o agua. De ahí, fuego bajo y tapa: al menos 2 a 3 horas de cocción suave. El corte está listo cuando la fibra cede sola y el colágeno se deshizo en el caldo. Cuanto más lento, más tierno.

Puchero

Va en olla grande con agua fría y verduras de estación. Espumá el caldo al arrancar, mantené hervor apenas perceptible y dale su tiempo: la falda, al ser fibrosa, es de las que más tardan en ablandar pero de las que más sabor dejan en el caldo. Cortala en contra de la fibra para servir.

Carne mechada / deshilachada

Cociná la falda tapada y a fuego bajo hasta que esté muy tierna, después deshilachala con dos tenedores tirando en el sentido de la fibra larga. Ideal para rellenos, tacos, empanadas o sánguches. La grasa entreverada es la que la mantiene jugosa al desmenuzar.

Dónde comprarlo

Mirá el stock en vivo en el catálogo o pasá por cualquiera de nuestros locales en Gualeguaychú y Concepción del Uruguay.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve la falda? ¿Es para parrilla?
No es un corte de parrilla ni de sartén rápida: su fibra larga y su tejido conectivo la vuelven ideal para cocciones largas. Guisos, estofados, pucheros y carne mechada son su lugar. Con calor lento se ablanda y suelta muchísimo sabor; apurada con fuego fuerte queda dura.
¿Por qué la falda queda dura?
Porque es un músculo muy trabajado, con colágeno y fibra que necesitan tiempo y calor húmedo para deshacerse. Si la cocinás poco o a fuego fuerte, se pone correosa. La solución no es más fuego sino más tiempo: fuego bajo, tapa y varias horas hasta que la fibra ceda sola.
¿Cómo la deshilacho para mechar?
Primero cocinala tapada y a fuego bajo hasta que esté muy tierna, casi deshaciéndose. Después, con dos tenedores, tirá en el sentido de la fibra larga: se separa en hebras. Sirve para rellenos de empanadas, tacos o sánguches, y la grasa entreverada la mantiene jugosa.
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